Virgen adolescente. ¿Es tan difícil serlo?

Cada noche al prepararme para irme a dormir, mientras me cambio para ponerme el pijama, (ese diminuto trozo de tela que apenas me cubre pequeñas partes de cuerpo) se me viene a la cabeza ese momento en el que por primera vez, casi “hacia el amor” con ese bastardo de piel mojada, quise escribirlo, y compré un diario. Hace unas noches comencé a escribirlo, intenté no ser tan detallista, pero estoy segura que no tuve éxito.