Virgen adolescente. ¿Es tan difícil serlo?

Cada noche al prepararme para irme a dormir, mientras me cambio para ponerme el pijama, (ese diminuto trozo de tela que apenas me cubre pequeñas partes de cuerpo) se me viene a la cabeza ese momento en el que por primera vez, casi “hacia el amor” con ese bastardo de piel mojada, quise escribirlo, y compré un diario. Hace unas noches comencé a escribirlo, intenté no ser tan detallista, pero estoy segura que no tuve éxito.

Me llamo Alejandra, soy una chica de dieciséis años, aunque mis padres crean que tengo doce, igual que mis dos hermanas, que por ser algunos años mayores que yo, se sienten las personas más maduras de la familia; una cosa esta clara, ellas tienen libertad, yo, no tanta. Recibo una sobreprotección exagerada, mis padres siempre dicen que en los tiempos en los que vivimos las mujeres podemos quedar embarazadas con solo pestañear. Como muchas adolescentes, no soy una tonta, y sé lo que los chicos de mi edad quieren, pero me gusta salir, me gusta bailar y divertirme; en fin, vivir la vida que cualquier niña siempre desea. A no ser por lo firme que soy con los chicos que intentan pretenderme, ya hubiese perdido mi virginidad, aunque mis padres piensan que ya no lo soy, no confían en mí, eso me duele. ¿Acaso es obligatorio que una chica a la que le guste ir de antro y tomarse unos cuantos tragos deba tener sexo para que la etiqueten así?, eso hace que mi virginidad pierda poco a poco su importancia, de nada vale decir que soy virgen, si los que me escuchan hacen una expresión de incredulidad sin ni siquiera respetarme, es muy incómodo.

Hace algunos meses salí con un chico que me gustaba desde hacía mucho tiempo, intercambiamos  números. Se llamaba Rony, me gustaba desde los trece años pero jamás me atreví a decírselo, nos conocimos en la fiesta de Andrea (mi mejor amiga). Esa noche, ya quería algo conmigo, no confíe en sus "buenas intenciones", me encantaba, pero no quería parecer débil, sabía que podría aprovecharse de eso. Unos días después mí invitó a salir con un grupo de amigos que teníamos en común a un rancho, a las afueras del pueblo en el que vivíamos, era una de estos ranchos que estaban yendo hacia el páramo, donde criaban ganado, hacían quesos y procesaban leche. Desde que paso por mi mantenía un nivel de seducción muy alto, cosa que me volvía loca, pero trataba de mantenerme inerte, trataba de no demostrar ninguna emoción, no quería que el supiera lo mucho que me gustaba, sin embargo, discretamente, decidí seguirle el juego.

Me dijo que lo acompañara a un sitio solo, sus amigos ya estaban un poco fastidiosos por el alcohol que habían consumido, accedí, nos fuimos a una cabaña que estaba al lado de la casa, cerca de la cabaña habían unas bancas posicionadas en dirección a un riachuelo de aguas claras, dijo que quería bañarse y me invito a hacerlo con él, a cuya cosa me negué. Cuando salió estaba pálido por el frío, lo acompañe adentro de la cabaña, allí se secó, se acostó en la cama y yo me acosté junto a él, sabía que estaba desnudo. Temblaba por los nervios y por frío, o porque sabía que lo que hacía, era tonto y premeditado intentar negar lo que pasaba. Me deje llevar, ya estaba ahí a su lado y con su mano acariciándome todo el cuerpo, vibraba de deseo pero mi mente me traicionaba en todo momento, el temor que sentía por lo que pasaría era tremendo, él sabia como seducirme, como tocarme y como besarme, yo dejaba de ser una niña para ser una mujer bastante deseada, eso me encantaba.

Me quito la ropa sin mucha lentitud, eso era lo único que quería de mí, era solo sexo. No me amaba, y sabía que yo era virgen, sentía que se aprovechaba de mí, de mis nervios y mi debilidad, ¡reaccione y le dije que no me tocara más! Salí despavorida de la cama y me vestí sin mirarlo, él intentaba convencerme de que no me fuera, pero no había manera de que me calmara, no me demostró cariño, solo era deseo carnal, y yo no podía, eso no era para mí. Me marché de aquel lugar sola, caminaba cuesta abajo por la carretera oscura, esperanzada en que algún campesino de los que bajaban en la madrugada al pueblo para vender sus verduras pudiera llevarme. Él me alcanzo en su carro y me dijo que no me preocupara, que me llevaría a casa. Mientras conducía en su descapotable, mirando los dos metros de luz que le proporcionaban los faros de su coche, no pronunciaba ni una palabra, yo estaba apenada, enojada y arrepentida de haber estado allí, intentaba no pensar en eso, ya quería llegar a mi casa. A no ser porque mi madre encendió la luz de su recamara cuando llegamos, quizá me hubiese dicho algo, pero me miro con un gesto de impaciencia y luego miro la puerta del coche, me bajé y en mucho tiempo no volví a saber nada de él.

Estaba aquí de nuevo, con mi virginidad aunque mi madre pensaba que ya no lo era, le comenté lo que sucedió aquella noche, y además de que no me creyó, me inmoló un castigo de un mes sin salir a fiestas, reuniones o cualquier cosa que implicará salir de mi casa. Estaba triste, mi madre no me creía, mis hermanas se burlaban de mí, y a mi padre no le podía contar este tipo de cosas, para él solo existía el trabajo, el futbol, y el sofá. Los días pasaron rápido, me distraje escuchando la bella voz de Lana del Rey y Florence, me excitaban estas mujeres por lo sensuales de su música. Tiempo después conocí a un chico llamado Kevin, apenas empezábamos a conocernos y se hizo novio de Andrea, me gustaba, pero que más daba, a él le había gustado Andrea. Pensé que cualquier oportunidad estaba perdida, sin embargo nos hicimos buenos amigos durante un largo tiempo. Once meses después, estábamos celebrando mis diecisiete años. Kevin asistió a la reunión, me obsequio un disco del Unplugged de Florence + The Machine, ¡No lo puedo creer! ¡Me encanta, es el mejor regalo que me han dado! Le dije, roja de la emoción. Esa noche terminamos besándonos, dejé los prejuicios a un lado, y dejó de importarme que fuera novio de mi amiga, quería vivir esa noche al límite, y lo hice.

Nuestras salidas eran cada vez mejores, compartíamos largas horas al día, íbamos al parque a  conversar por largos ratos, a veces, cuando hacía frío, él me abrazaba frondosamente, me cubría con sus largos brazos, me sentía protegida y querida. En ocasiones cuando estábamos sentados yo me recostaba sobre su pecho y podía oír los latidos de su corazón, él me acariciaba el cabello suavemente y me miraba con ternura, como si fuese yo la única persona en ese momento. Me enamoraba con solo verlo. Una noche de regreso a casa, antes de que yo pudiera decir algo, me dijo que me quería mucho, que siempre había querido que fuera yo su novia y no Andrea, yo estaba temerosa, sin palabras, no sabía que decir, por mi mente pasaban muchas cosas, él se apresuró a besarme, sin permiso y sin razón, solo me beso.

Dejó a Andrea, a ella no le importó mucho, no lo quería, evidentemente jamás supo lo que pasaba entre nosotros. Siempre iba a su casa, me gustaba cocinar con su madre, ver tv con él, y jugar videojuegos. Era feliz, no le pedía más a la vida. Basto un momento solos, estábamos sobre un sofá, me puse muy nerviosa porque creí que era el momento y deseaba hacerlo, me tocaba suavemente, yo respiraba con rapidez, me besaba y acariciaba sin detenerse, era un poco repetitivo, yo estaba impaciente, pero él no hacía nada más. Se detuvo, me dijo que él era virgen también y luego aguardo silencio… No sé qué sucedió después, pero ese día todo termino en nada.

Desde ese momento despertó en mí ese deseo primerizo que tiene toda mujer en su sexualidad, comencé a leer libros eróticos y a comprarme lencería sexy. Me desinhibí un poco, pero espere que fuera el momento apropiado para hacerlo, Kevin, era un tonto, pero yo lo quería así, no logré descubrir porque no quería hacerlo, quizá tenía miedo escénico, quizá no se sentía preparado, no lo sé, siempre pensé que los hombres pensaban con el pene, pero éste no era así, y eso me gustaba. Lo amaba, y él a mí, eso bastaba para los dos.

No toda historia acaba como se supone que debía acabar, yo sentí y viví el deseo carnal, pero no sucedió en el momento que aquel chico mojado y pálido quiso aprovecharse, luego cuando si estaba dispuesta, solo, no sucedió… Quizá así debió ser, quizá es mejor que siga siendo virgen, después de todo no he perdido lo más valioso que tiene toda mujer, y tampoco he muerto por seguirlo siendo, pienso que la mejor manera es la que sucede de forma natural, sin miedos ni presiones. Aun me faltan muchas cosas por vivir, me ha dejado de importar lo que todos piensan de mi virginidad, total, utopía o no, es mía y yo soy la única persona que sabe lo que vale.

Ultima Corrección 01/11/14

11 comentarios:

  1. Esta muy bien escrito, al punto de que me da ganas de darle consejos a esta chica.

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    1. Ella existe, pero su identidad por supuesto, es secreta. Ha aprendido, creeme.

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  2. es de la pocas historias que ha logrado que mi imaginación vuele a mil!... muy bonita historia!
    :) yo tbn quiero aconsejarlaaaaaa.... salu2

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    1. Entonces es de las pocas historias que con palabras ha sabido llegar a donde quería. Aconsejala! con gusto se lo diré. Gracias por tu comentario.

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  3. Tengo prácticamente 20 años, y he pasado por cosas similares... Supongo que cuando sea el momento indicado simplemente pasará. Gracias a Dios en mi vida he coincidido con personas que supieron quererme y respetarme. Tiempo al tiempo! Gracias por compartir esta historia :)

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    1. Puedes sentirte afortunada que han sabido respetarte. Saludos.

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    2. Joana mis mas cosdiales saludos espero wque te encuentres muy bien solo pase a felicitarte y decirte que el moemnto ni la hora lo sabemos lo que si se es que si es de tu agrado tendras un maravilloso encuentro con la persona indicada y mientras disfruta de tu feminidad y tu cuerpo tu vida solo recuerda vive cada dia como si fuera el ultimo (AL MÁXIMO)., ya que esta vida solo es una... VIVE sin miedo y temos se tu misma y no te reprimas no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy me despido tu amigo len...

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  4. Muy buen relato provoca hacerle un cortometraje y todo , no se si te gusta la idea .

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  5. Excelente historia, realista, sensible y bien relatada; sin clichés, sexismos o tintes pornográficos; buena reseña de una experiencia casi similar la de seguir siendo Semi-Virgen por circunstancias, instancias y malos pretendientes e incluso experiencias que como dice la historia solo buscan sexo y nada más.

    Una historia excitante, realista y en cierto grado Fantasiosa; hace que mis pensamientos, sensaciones y fluidos empiecen a flotar...
    Saludos y besos


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  6. Me gusto la manera en que se plasma la historia.. Si bien es una narración que no tacha de excitante o muy sexual.. Recrea hechos por lo que un adolescente atraviesa en la vida..

    Quizás si muchas mujeres pensaran igual sin desesperarse por tener su primera vez o experimentar eso de lo que todos hablan.. Disfrutarían al máximo ese primer encuentro con la persona indicada.

    Sin embargo conosco casos adversos donde el arrepentimiento es lo único que queda..

    Pasare el link de este relato por que vale la pena leerlo mínimo para cambiar la mentalidad de algunas personas

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